miércoles, 25 de septiembre de 2013

San Luis María de Montfort

Patronos de la Legión de María

San Luis María de Montfort

Entre los principales patronos de la Legión de María. Fundó el primer presidium hace 92 años, para ser exactos, atraído por la maternidad de la Virgen María. Se encargó de fomentar las bases del apostolado en un servicio desinteresado por la humanidad, en especial, la sufrida y maltratada.

Inspirado por el Espíritu de Dios, creó jaculatorias importantes dedicadas a la doncella de Nazaret. Fue una bendición acordar aquella primera reunión donde apenas participaron unos ocho o nueve miembros. Casi un siglo después son miles de millones los integrantes.

"No sólo fundador, sino también misionero. Y más que misionero, porque aún hay otro aspecto: es doctor y teólogo, que nos ha dado una mariología como nadie antes de él la había concebido.

Tan profundamente ha explorado las raíces de la devoción mariana, tan ampliamente ha ensanchado sus horizontes, que ha venido a ser indudablemente el gran previsor de todas las manifestaciones modernas de María: desde Lourdes hasta Fátima, desde la definición de la Inmaculada Concepción hasta la Legión de María.

Se constituyó él mismo en mensajero de la venida del reino de Dios por medio de María, y en pregonero de aquella tan deseada salvación que en la plenitud de los tiempos traerá al mundo la Virgen Madre de Dios por su Inmaculado Corazón", dijo el cardenal Federico Tedeschini, antiguo arcipreste de San Pedro, en el discurso a propósito del descubrimiento de la estatua de San Luis María de Montfort en la basílica de San Pedro, el 8 de diciembre de 1948.



Fuente: Diario el Impulso
martes, 24 de septiembre de 2013

martes, 24 de septiembre de 2013

Enfermos y encarcelados

(Santiago 2, 17), el compartir entre los hermanos legionarios alcanza su plenitud, cada vez que juntos acuden a visitar a los enfermos, encarcelados y prestan su servicio con los más necesitados.

Los sacerdotes Antonio La Rocca y Javier Alson, fundadores de la Asociación de Fieles María Corredentora de la Paz, con sede en Yacural, parroquia Santa Rosa, son fieles colaboradores de la Legión de María en la Arquidiócesis de Barquisimeto y en las Jornadas Marianas anuales siempre exhortan a una dedicación sincera hacia los desposeídos.

Asistir a los convalecientes cuando, incluso, familiares y amigos le dan la espalda, forma parte del ejercicio espiritual que hacen los llamados al servicio de la legión. Evangelizar a los privados de libertad y hacer del rosario una puerta para acercar a los fieles a Dios, de la mano con María, es otra de las grandes misiones encomendadas.




Fuente: Diario el Impulso
martes, 24 de septiembre de 2013

Legión de María, apostolado de casi un siglo de lucha contra el mal

Están revestidos de la armadura de Dios. Los integrantes de la Legión de María, un apostolado netamente mariano que en septiembre de este año, cumplirá 92 años de trayectoria, saben bien de la devoción hacia la llena de gracia y el amor especial hacia la Virgen los hace semejantes a ella: sirven a Cristo con verdadera entrega.

No importa la edad. Desde semilleros, conformado por niños, hasta adultos, pueden participar del servicio legionario, contribuyendo a la tarea evangelizadora de la Iglesia Universal. Disciplina y voluntad son esenciales para este ministerio. De lo contrario, difícilmente podrá superar las adversidades del camino.

La Legión de María fue inspirada en la antigua legión romana, como expresa el propio manual que los orienta en las juntas semanales celebradas por cada Preasidium (nombre que recibe el grupo de legionarios amparado por una advocación mariana. Ejemplo: Preasidium Reina de la Paz).

Es el ejército de María, que de la legión romana, apenas toma como modelo la organización. En realidad, el basamento del espíritu apostólico que practican está resumido en Efesios, capítulo 6, desde  el versículo 13 al 17: "Por eso pónganse la armadura de Dios, para que en el día malo puedan resistir y mantenerse en la fila valiéndose de todas sus armas.

Tomen la verdad como cinturón y la justicia como coraza; estén bien calzados, listos para propagar el Evangelio de la paz. Tengan siempre en la mano el escudo de la fe, y así podrán atajar las flechas incendiarias del demonio. Por último, usen el casco de la salvación y la espada del Espíritu, la Palabra de Dios”.

La junta semanal, previamente autorizada por el párroco o vicario de cada iglesia, además de tomar el rosario como una de las oraciones predilectas para encomendar a Dios y a la Santísima Virgen, las intenciones de la comunidad, sirve para avivar la fe de cada uno de los integrantes.

Sin embargo y, como reseña la Palabra de Dios, una fe sin obras es una fe muerta.


Fuente: Diario el Impulso
martes, 24 de septiembre de 2013
Escrito por Kemberling Rodríguez