martes, 26 de junio de 2012

Así nació la Legión de María en Venezuela


En 1949 el P. Félix Mujica, de los “Hijos de María inmaculada”, había tenido fuertes quebrantos de salud que le obligaron a un largo reposo. Se alejó por un tiempo de Venezuela para ir a Santa Lucia, isla de las Antillas donde trabajaban sus hermanos religiosos, y muy en especial el P. Charles Gachet, su compañero de estudios que llegará a ser el primer Obispo de la Iglesia en 1957.

Durante su permanencia en las Antillas, el P. Félix estuvo en contacto con la Legión de María que trabajaba activamente en todas las parroquias de la Iglesia. Al ver el entusiasmo de los legionarios y los frutos de su trabajo apostólico le vino la idea de lanzar este movimiento en el sector de Caracas donde trabajaba, en la Capilla de María Inmaculada, hoy Parroquia Nuestra Señora de Lourdes en Palo Grande, que para ese entonces pertenecía a la Parroquia San Juan Bautista.

A su regreso a Venezuela, en el mes de octubre de 1949, hizo contacto con personas muy vinculadas con la ‘Comunidad de los Hijos de María Inmaculada’. Inmediatamente el proyecto se hizo realidad.

Así la fundación de la Legión de María en Venezuela ocurrió hace 62 años. Buscamos una hermana legionaria de Trinidad que estaba en Venezuela y con la ayudad de otras personas formamos el primer Praesidium en la casa perteneciente a la ‘Comunidad de los Hijos de María Inmaculada’ en Palo Grande, el 21 de enero de 1950.

Los primeros tiempos fueron difíciles porque era una obra nueva, desconocida en Venezuela. Las autoridades eclesiásticas no querían reconocerla.

Se le presentó al Arzobispo el primer informe del trabajo apostólico que había realizado la Legión de María bajo la protección de la Santísima Virgen. Al leerlo quedó muy complacido y con su aprobación comenzó la Legión de María a extenderse en diversas parroquias de Caracas.

Se fundaron los primeros Praesidia en Palo Grande, luego siguió un grupo en Prados de Creole, el Recreo, Catia, Santa Rosalía y a los pocos años se formalizo los Praesidias de jóvenes.

Posteriormente comenzó a organizarse en el interior del país. El primero fue en Trujillo en la ciudad de Boconó. Luego de allí se expandió a Maracaibo, Los andes, los llanos y el Oriente Venezolano.

Y es así como hoy tenemos la alegría de ver que esa pequeña semilla creció como la pequeña semilla de mostaza de la parábola del Evangelio, transformándose en un gran árbol. Esa semilla fue abonada con pocos sacrificios y ahora podemos verla extendida por todo el país.

A los cinco años de fundada, la Legión de María contaba con legionarios entregados a las obras con gran amor, extendiendo la devoción a María y trabajando por los hermanos. A través de los años la Santísima Virgen ha querido sostener y revitalizar su obra.

Los legionarios deben ser personas sencillas y al mismo tiempo deben realizar su apostolado en la parroquia, allí donde están los enfermos, allí donde hace falta la presencia de Jesucristo, allí donde están los presos, allí donde hay concubinato, allí donde hay deficiencias morales y espirituales, ese es su trabajo y deben trabajar decididamente con todos sobre todos los mas afligidos socialmente y religiosamente.

domingo, 24 de junio de 2012

La Téssera

A todos los socios (miembros), auxiliares o activos se les proporciona una hojita llamada téssera que contiene las oraciones de la legión y una reproducción en miniatura del cuadro legionario.

La misma reúne los siguientes caracteres:

1*- Circula entre todos los legionarios.

2*- Expresa la verdadera contraseña y oraciones legionarias.

3*- Es prenda de unión y hermandad entre los socios donde quieran que estos se hallen.


En su interior se diferencian claramente 3 partes:

1*- Oraciones al empezar: son las oraciones con las cuales comienza la reunión semanal de la Legión, esto incluye el rezo del Santo Rosario.

2*- La Catena Legionis: Consta de una antífona y del cántico de la virgen (según Lucas) y finaliza con una oración.

3*- Las Oraciones finales: Es una serie de invocaciones a la Santísima virgen y una oración propia de la Legión con la cual se finalizan todas las reuniones de la junta semanal.

Apostolado Legionario: Compartir la fe desde el corazón

A veces pensamos que hablar de "apostolado" es una palabra lejana o exclusiva de los sacerdotes y consagrados. Sin embargo, si lo miramos de cerca, es algo tan sencillo y hermoso como compartir lo bueno que hemos encontrado en Dios.

El Concilio Vaticano II lo define de una forma muy inspiradora: el apostolado es toda actividad que busca propagar el reino de Cristo para la gloria de Dios Padre, haciendo que todos los hombres participen de su redención. Y añade algo que toca el corazón: "A todos los cristianos se impone la dulcísima tarea de trabajar para que el mensaje divino de la salvación sea conocido y aceptado". ¡Es una tarea dulce, no una carga! Como bien decía San Juan Pablo II, es clave que nosotros, los fieles, redescubramos la importancia de comprometernos en nuestra parroquia. Al final, como nos recuerda la Lumen gentium, el alma de todo apostolado es simplemente el amor hacia Dios y hacia nuestros hermanos.

Nadie se salva solo

En el camino de la fe, nuestra historia está profundamente conectada con la de los demás. No podemos pensar únicamente en nuestra propia salvación y olvidarnos de quienes van a nuestro lado. Formamos parte de un mismo Cuerpo Místico y estamos unidos por esa hermosa Comunión de los Santos.

Por esta razón, la Legión de María construye su apostolado sobre esta sólida base. Nos hace volver la mirada a aquellas palabras tan fuertes como reales del profeta: "Si tú no hablas al impío para apercibirle de su mal camino, el impío morirá por su culpa, pero de su sangre te pediré yo cuenta a ti". No es una amenaza, sino una llamada urgente a la responsabilidad mutua: si tenemos la luz, no podemos guardárnosla solo para nosotros. Cuidar de la fe del hermano es también una forma de cuidar la nuestra.




Administración de la Legión de María

La administración está a cargo de sus diversos consejos: Praesidium, Curia, Comitium, Regia, Senatus y Concilium Legionis Mariae. Cada consejo tendrá como director espiritual a un sacerdote, que será nombrado por la competente autoridad eclesiástica. Contarán con presidente, vicepresidente, secretario y tesorero. Todos los consejos tendrán juntas con frecuencia y con regularidad, por lo menos cada mes.

El Praesidium: Es la unidad orgánica a la que se incorporan los socios activos y auxiliares, La junta tiene lugar en una parroquia. El director espiritual será nombrado por la parroquia.

La Curia: Cuando en un lugar haya dos o más praesidia, se procederá a la constitución de una directiva llamada curia, formada por los dirigentes de los praesidia. El director espiritual será nombrado por el Ordinario de la diócesis donde funcione la curia.

El Comitium: Donde fuere preciso conceder a una curia, además de las funciones ordinarias, otras de supervisor sobre una o varias curiae, esta curia recibirá el nombre de comitium. No es un consejo nuevo, sigue actuando como curia en su territorio. El director espiritual será nombrado por el Ordinario de la diócesis donde funcione el comitium.

La Regia: Es un consejo designado por el Concilium para supervisar la Legión de María en una extensa región cuyo rango estará próximo al de un senatus. El Concilium decidirá si una regia se afiliará directamente al Concilium o a un Senatus. Los miembros serán los oficiales de los cuerpos legionarios que constituyen la regia. El director espiritual será designado por los obispos de las diócesis en las que la regia tiene jurisdicción.

El Senatus: Es el consejo designado por el Concilium para un país o una parte amplia de un país. Los miembros serán los oficiales de las curiae. El director espiritual será designado por los obispos de las diócesis en las que el senatus tiene jurisdicción. Se afiliará directamente al Concilium.

El Concilium Legionis Mariae: Es el consejo central en el que recae el gobierno de la Legión de María en el mundo con sujeción a la autoridad eclesiástica. Se reúne mensualmente en Dublín (Irlanda). El director espiritual es nombrado por la Jerarquía de Irlanda. Sólo al concilium le corresponde el derecho de modificar el Manual, pero en fidelidad a la Constitución y a las reglas de la Legión.



Espíritu de la Legión de María: La Imitación Viva de la Inmaculada

Cuando una persona se acerca por primera vez a un Praesidium, suele hacer la misma pregunta: «¿Cuál es el secreto de la Legión? ¿Qué la mantiene en pie en medio de tantas dificultades?». La respuesta del Manual Oficial es categórica y no deja lugar a dudas: El espíritu de la Legión de María no es otro que el espíritu de María misma.

No se trata de un eslogan poético ni de un ideal inalcanzable. El legionario de María no busca crear su propio camino de santidad, sino revestirse de la mentalidad, las actitudes y las virtudes de la Madre de Dios para salir a evangelizar al mundo.

Para que este espíritu no se quede en teoría, debemos examinar cómo se encarnan las virtudes marianas en el trabajo diario de la trinchera apostólica:

1. Las Virtudes del Rostro Legionario: Humildad, Dulzura y Pureza

La Legión anhela imitar de manera particular las virtudes que hicieron de María la creatura más agraciada a los ojos de Dios:

  • Profunda Humildad y Sumisión: El legionario reconoce que de sí mismo no puede nada y que todo fruto apostólico pertenece a la Gracia. Trabaja sin buscar aplausos ni reconocimientos humanos.

  • Dulcísima Caridad y Paciencia Heroica: En el contacto con el enfermo, el encarcelado o el hermano alejado, la dureza o el juicio dogmático están absolutamente prohibidos. Se ganan más almas con la "gota de miel" de la dulzura de María que con discusiones agrias.

  • Oración Continua y Mortificación: El apostolado de calle que no se sostiene sobre una vida interior disciplinada se convierte en mero activismo vacío. La oración es el combustible de la misión.

2. La Fe Heroica de María: La Victoria sobre lo "Imposible"

El Manual destaca una virtud por encima de todas las demás: la fe de María, esa virtud que en Ella alcanzó una sublimidad sin par en la historia de la salvación.

Animada por esta fe intrépida, la Legión de María no le teme a las empresas arduas. Como nos recuerda la Imitación de Cristo, el amor marianos no se queja jamás de lo imposible, porque sabe firmemente que con Dios todo se puede.

Donde la prudencia humana ve un caso perdido, una parroquia fría o una puerta cerrada, el legionario movido por la fe ve un campo listo para que la Virgen obre un milagro de conversión.

3. María, Modelo del Apostolado Laical

El Concilio Vaticano II en su decreto Apostolicam Actuositatem nos presenta a la Santísima Virgen, Reina de los Apóstoles, como el modelo perfecto de la vida apostólica:

"Ella, mientras vivió en este mundo una vida igual a la de los demás, llena de preocupaciones familiares y de trabajos, estaba constantemente unida con su Hijo, y cooperó de modo singularísimo a la obra del Salvador".

Esta es la mística del laico legionario: no necesitamos retirarnos a un monasterio para santificarnos. En medio del trabajo cotidiano, de la familia y de las responsabilidades del hogar, permanecemos unidos a Jesús y a María, convirtiendo cada jornada en una oportunidad de salvación para el prójimo.

Examen de Salud Legionaria

Hermanos legionarios: imitar a María no es una devoción pasiva de salón, sino una exigencia de combate espiritual. Hagámonos hoy este diagnóstico directo:

  • Cuando salimos al trabajo de campo, ¿se percibe en nuestras palabras la dulzura y la humildad de nuestra Madre, o dejamos salir la impaciencia y el orgullo personal?

  • Ante las situaciones más difíciles de nuestra comunidad o parroquia, ¿reaccionamos con la fe heroica que todo lo espera de la Virgen, o nos dejamos vencer por la queja y el desánimo?

Recordemos siempre que el legionario es la presencia visible de María en las calles. Si nosotros callamos o actuamos con frialdad, le estamos quitando a las almas la oportunidad de contemplar el rostro materno de Dios.

¡Adelante, que nuestra Reina nos precede en la vanguardia del espíritu!

jueves, 21 de junio de 2012

Historia de la Legión de María

La Legión de María es un movimiento de apostolado seglar que surgió el 7 de septiembre, a la hora de las Primeras Vísperas de la Natividad de Nuestra Señora el año 1921, en Dublín, Irlanda.

Su fundador fue Frank Duff, seglar irlandés comprometido con su país y que entonces era funcionario estatal en el Ministerio de Finanzas. Era hombre de fe profunda, vida interior y mucho empuje. En 1914, cuando tenía 25 años se hizo miembro de las Conferencias de Sant Vicenç de Paül. Eso hizo posible que el nuevo movimiento, fundado en 1921 pudiera realizar todas las tareas apostólicas, excepto la ayuda material. Los primeros trabajos de la Legión fueron las visitas a los enfermos del Hospital Unión pero enseguida se organizó otro grupo para acoger a las prostitutas de Bentley Place de Dublín y consiguieron que el gobierno les cediera el antiguo cuartel general del Sinn Fein, donde está actualmente el albergue de Santa María.

La Legión de María se fue extendiendo por Escocia, Inglaterra, Gales y Francia. También a Asia y América.

A los 44 años Frank Duff renunció a su brillante carrera en el Ministerio de Finanzas y se dedicó plenamente a la Legión de María. Los primeros años estuvieron cargados de dificultades: Frank Duff era considerado un radical y lo era. La jerarquía eclesiástica de la época no veía con buenos ojos una organización de tanto empuje dirigida por seglares. Frank tuvo muchas dificultades con el Arzobispo de Dublín, dentro y fuera de aquel arzobispado, ya que obstaculizó hasta impedir una audiencia que Frank Duff había solicitado del Papa Pio XI en 1931. A pesar de todo le fue concedida esta audiencia gracias al Nuncio Robinson que era franciscano.

En esta audiencia entre otras cosas el Papa le preguntó: “qué quiere de mi?” y Frank le contestó:” El permiso para extender la Legión de María por todo el mundo”. El Papa le respondió:”Con todo corazón le otorgo este permiso”. Lo abrazó y le dijo:”Esto viene de Dios”.

Después de esta audiencia, el Papa escribió a Frank Duff bendiciendo la tarea de la Legión de María.

A partir de entonces la Legión comenzó a extenderse por todo el mundo: 1933 en Nigeria; 1936 en China. En 1940 se inició en Filipinas y fue en 1950 cuando una filipina, Maria Paz Santos, la introdujo en España y concretamente en Barcelona, en 1955. Hoy la Legión está establecida en más de 2000 diócesis de la Iglesia universal y la forman más de dos millones de miembros activos.

Puedes consultar el Manual, Cap. 1 "Nombre y Origen"


domingo, 17 de junio de 2012

Nueva Curia

Felicitaciones a la Curia "Nuestra Señora de la Candelaria" por su afiliación a la Regia "Reina de los Apóstoles"


El día 19 de mayo fueron reunidos los oficiales de diferentes Praesidia correspondientes a la Zona Pastoral San José Obrero, al oeste de la ciudad de Barquisimeto, con la finalidad de dar comienzo a una nueva etapa de la Legión de María con la instalación de un nuevo Consejo Legionario.

Comenzando a las 9 de la mañana se dio apertura a la reunión para proceder a la instalación, donde se contó con la presencia del Director Espiritual Pbro. Pedro Alvarado, la oficialidad de la Regia Reina de los Apóstoles y los oficiales de los 9 Praesidia que serían afiliados a dicha Curia.



















viernes, 15 de junio de 2012

Apostolado legionario: La Responsabilidad Sagrada en el Cuerpo Místico


A menudo se piensa que el apostolado es una tarea opcional, un pasatiempo piadoso o una responsabilidad reservada exclusivamente para sacerdotes y religiosos. Sin embargo, en la Legión de María entendemos el apostolado como lo que verdaderamente es: una obligación vital que brota de nuestro propio Bautismo.

Como nos enseñó el Concilio Vaticano II (Apostolicam Actuositatem), el apostolado es toda actividad del Cuerpo Místico destinada a extender el Reino de Cristo en la tierra para la gloria del Padre, haciendo a todos los hombres partícipes de la Redención. No es una simple ayuda social; es una labor de vida o muerte espiritual.

Si queremos comprender la raíz y la urgencia de nuestro servicio en la trinchera, debemos profundizar en los tres pilares místicos del apostolado legionario:

1. La Doctrina del Cuerpo Místico: Nadie se Salva Solo

El fundamento teológico del apostolado legionario reside en la realidad del Cuerpo Místico de Cristo y en la sublimidad de la Comunión de los Santos. Nuestra suerte espiritual está estrechamente ligada a la de nuestros hermanos.

No es posible buscar sinceramente la propia santificación mientras se contempla con indiferencia el extravío o la soledad del prójimo. Un miembro del cuerpo que no trabaja por la salud de los demás miembros termina por atrofiarse. Como señalaba San Juan Pablo II, los fieles laicos deben convencerse cada vez más de la importancia de su compromiso apostólico en la parroquia local, que es donde la Iglesia se hace cercana y concreta.

2. El Amor como Motor Único del Servicio

La Constitución Lumen Gentium lo deja absolutamente claro: "El alma de todo apostolado es el amor hacia Dios y hacia los hombres".

El legionario no sale a la calle por cumplir una meta estadística, ni por vanidad organizativa, ni por la fría rutina de llenar una hoja de informe. Salimos al campo de batalla porque el amor de Cristo nos urfe. Salir al encuentro del enfermo, del preso, del alejado o del atribulado es un acto de caridad pura que busca devolverle a la persona la conciencia de su dignidad como hijo de Dios.

3. La Advertencia del Centinela: Un Llamado a la Conciencia

La Legión de María no camina con una espiritualidad blanda o descomprometida. Nuestro fundador, Frank Duff, grabó a fuego en la mística legionaria la seria advertencia de las Escrituras sobre la responsabilidad de hablar a tiempo:

"Si tú no hablas al impío para apercibirle de su mal camino, el impío morirá por su culpa, pero de su sangre te pediré yo cuenta a ti".

El silencio omiso del cristiano ante el dolor o la perdición del hermano no es prudencia; es cobardía. El apostolado legionario es la respuesta valiente de quien se sabe constituido centinela por mandato de María, para advertir, consolar, acompañar y rescatar al hermano antes de que sea demasiado tarde.

Examen de Salud Legionaria

Hermanos legionarios y lectores: el apostolado no es una carga que se soporta, sino una "dulcísima tarea" que se abraza con gozo filial. Hagámonos hoy estas preguntas de diagnóstico:

  • ¿Salimos al trabajo de campo impulsados por un amor ardiente hacia las almas, o nos hemos acomodado a la frialdad de quien cumple un turno de trabajo?

  • ¿Sentimos en el corazón la urgencia espiritual por aquellos hermanos de nuestra parroquia que se han alejado de la gracia y de los Sacramentos?

Recordemos siempre que en cada puerta que tocamos y en cada persona a la que escuchamos, es la Virgen María la que busca amar a su Hijo en el hermano que padece.

¡Adelante, que nuestra Reina nos precede en la vanguardia del apostolado!

¿Qué es la Legión de María? Mística, Misión y la Fuerza del Apostolado Mariano

A menudo se describe a la Legión de María con términos fríos o definiciones de diccionario. Se dice que es «una asociación de católicos» o «un grupo de pastoral». Sin embargo, reducir el ejército de la Inmaculada a una simple etiqueta organizativa es perder de vista su verdadero corazón.

La Legión de María no es un club social, una ONG de ayuda benéfica ni un grupo de reunión pasivo. Como bien concibió nuestro fundador, el Sr. Frank Duff, la Legión es un movimiento de evangelización activa y santificación personal, diseñado para operar como un ejército en orden de batalla bajo el mando de la Santísima Virgen.

Si queremos comprender la verdadera naturaleza de este sistema, debemos examinar los tres pilares que sostienen su vida y su eficacia apostólica:

1. El Espíritu Legionario: La Unión Mística con María

El espíritu de la Legión no se inventa ni se improvisa; es la imitación directa de las virtudes de María Santísima: su humildad profunda, su fe heroica, su piedad sin reservas y su prontitud para el servicio en la Visitación.

El legionario no sale a la calle a trabajar para María como un contratista externo; trabaja en unión con Ella. El fundamento de nuestro apostolado es la acción conjunta del Espíritu Santo y de la Madre de Dios en la obra de la Redención. Cuando un legionario visita un hogar, un hospital o a un hermano alejado, es la Virgen misma quien llega a través de sus pies y habla a través de sus labios.

2. Misión y Trabajo de Campo: Evangelización de Vanguardia

La Legión de María es esencialmente evangelizadora. Su fin supremo es la gloria de Dios a través de la conversión y santificación de las almas.

  • Contacto Personal y Directo: La herramienta principal del legionario es el contacto cara a cara, de alma a alma. Llevamos el consuelo del Evangelio a los enfermos, a los olvidados, a las familias en crisis y a quienes se han alejado de la fe.

  • Separación de lo Material: A diferencia de las instituciones asistenciales, el legionario activo no distribuye auxilio económico ni bienes materiales. Esta regla de oro del Manual no nace de la falta de caridad, sino de la prudencia espiritual: evita que el interés material contamine la confianza del alma y nos permite ofrecer el regalo más valioso que existe: a Jesucristo.

  • Canal de Caridad: Si durante el trabajo de campo se detectan situaciones de extrema necesidad material, el legionario informa de inmediato a las organizaciones caritativas de la parroquia o la Iglesia, manteniendo intacta su misión espiritual.

3. La Estructura Operativa: Oración y Disciplina Semanal

Cualquier católico que practique fielmente su fe puede formar parte de esta milicia. No se exige desembolso ni cuota económica alguna, pero sí se pide algo mucho más valioso: fidelidad y entrega.

La vida del socio activo se sostiene sobre dos rieles inseparables:

  1. La Junta Semanal (El Cenáculo): Un encuentro de oración, formación doctrinal y revisión de trabajos donde se recibe la gracia para la batalla. Faltar a la junta sin causa grave es restar fuerza al cuerpo entero.

  2. El Trabajo Asignado (La Trinchera): Cada socio recibe semanalmente un trabajo apostólico concreto, determinado por la mesa directiva, el cual debe cumplir con rigor y reportar con transparencia ante sus hermanos.

Examen de Salud Legionaria

Hermanos y lectores: no nos conformemos con saber la definición teórica de la Legión de María. Preguntémonos hoy con honestidad:

  • ¿Vivimos nuestra pertenencia legionaria con el ardor de soldados de vanguardia, o nos hemos acomodado a una rutina burocrática?

  • Cuando salimos al apostolado, ¿reflejamos la dulzura, el respeto y la humildad de la Virgen, o actuamos con la frialdad de quien cumple un trámite?

La Legión no necesita números para impresionar en una lista; necesita corazones decididos a santificarse sirviendo a la Reina del Cielo en el hermano necesitado.

¡Adelante, que nuestra Reina nos precede!